Plenitud en Tiempos de Pandemia

Escribo estas líneas exactamente un mes y una semana después de que empezara la cuarentena en la ciudad donde vivo. Han sido varias semanas de un torbellino de emociones con muchos picos y valles. La verdad es que parecen meses en lugar de semanas. El tiempo ha tomado un ritmo muy diferente.

El primer día que cerraron todos los establecimientos y tuve que quedarme en casa, me dediqué a leer noticias, a hablar con amigos para ver en qué estaba cada uno y casi no podía creer lo que estaba sucediendo, pero mi nivel de energía era alto. Estaba interesada en saber más. Los días siguientes fueron de confusión total; empecé a darme cuenta de la cantidad de dudas y preguntas que surgían sobre el tema de no poder salir, dado que nunca habíamos experimentado algo así (¿puedo ir a comprar comida?, ¿puedo salir a hacer ejercicio?, ¿por cuánto tiempo puedo estar afuera?, ¿cómo van a controlar quién sale y quién no?, ¿será que Uber va a operar?… y muchas más).

Los días siguientes fueron difíciles. Era muy extraño acostumbrarse a esta nueva rutina y sobre todo, percibir el sufrimiento de tantas personas que enfrentaban enfermedad y duelo alrededor del mundo. Me llegó muy cerca y me desmoralizó muchísimo. Sentí como si sobre mí se hubiera posado una nube gris que por muchos intentos por removerla no se quería ir.

Y luego, finalmente, llegó el día en el que me di cuenta de la proporción de lo que estamos viviendo y de lo histórico e inigualable de esta pandemia. Fue en ese instante que decidí hacer que cada uno de mis días contara, en lugar de seguir contando días. A partir de ese momento, he estado tratando de ver cómo poder vivir plenamente cada momento, y no solamente sobrevivir el día a día.

¿Cómo escojo vivir y ser durante esta pandemia? En 5 o 20 años, ¿cómo voy a recordar este episodio de escala mundial? ¿Cómo puedo dejar huella en algo que marcará nuestra historia? Fue haciéndome esas preguntas que me di cuenta de que las respuestas que buscaba estaban en lo que llevo escribiendo por tanto tiempo: Plenitud.

Así que decidí empezar a poner en práctica cada uno de los 5 principios de Plenitud que menciono en este blog, durante la compleja época de pandemia: Pausa, Presente, Permitir, Perspectiva y Propósito.

1. La Gran Pausa

Así como la “Gran Depresión” del siglo pasado, quizás este periodo de tiempo de comienzos de los años 20s de este siglo se conozca como “La Gran Pausa”.

Una época (que no sabemos aún cuánto durará) en la que la vida nos está obligando a desacelerar nuestro ritmo y a parar. A dejar de ir a un sitio de trabajo, a no llevar a los niños al colegio, a dejar de visitar a nuestros amigos, a no ir a restaurantes o bares, a cancelar todos los conciertos, espectáculos deportivos y conferencias. A dejar de viajar. Una pausa general ocurriendo en absolutamente todos los rincones del planeta Tierra. ¡Es algo tan difícil de creer!

Y mientras La Gran Pausa sucede a nivel global, ¿cómo puede cada uno de nosotros tomarse pausas individuales? ¿Cómo puede este acontecimiento ayudarnos a enfocarnos más en el Ser por encima del Hacer?

Plan de acción: Agenda pausas dentro de La Gran Pausa

  • Busca oportunidades para enfocarte en el ser (por encima del hacer). Por ejemplo, sentarte a disfrutar una taza de té viendo por la ventana, sin hablar con nadie, sin ver tu teléfono, sin tener el televisor encendido. Solamente tomando una pausa sin plan, sin objetivo, sin agenda o sin propósito.
  • Si en donde vives puedes salir a caminar, haz una caminata por un lugar nuevo; permítete perderte un poco, observar las casas, absorber los comportamientos de quienes ves (a distancia) y sentir gratitud por poder respirar aire fresco y moverte.
  • También puedes explorar hacer una pausa con quienes vives, programando momentos de quietud en conjunto. 
  • O quizás haz una pausa de un día completo para ti, viéndolo casi como si estuvieras haciendo un retiro de introspección, silencio o reflexión. Escoge lo que busca tu ser interior en este momento.

“Cuando pulsas el botón de pausa en una máquina, ésta se detiene. Cuando pulsas el botón de pausa en un humano, éste comienza”

— Thomas Friedman

Lee más sobre el principio de la Pausa, aquí.


2. Presente. Presente. Presente.

Esta pandemia me ha enseñado 3 significados de la palabra presente:

a) Presente = estar en el ahora. Realmente vivir en el momento actual. No en el pasado, recordando todo lo lindo de la vida antes de la pandemia o arrepintiéndonos por haber (o no) hecho x, y o z. Tampoco pensando en el futuro, preocupándonos por si acaso esto o aquello sucede. No fantaseando con un presente diferente al actual. No. Con enfoque en el ahora. Ya. Este momento.

b) Presente = Aquí. Así como cuando la profesora llamaba los nombres de los estudiantes en una clase y cada uno contestaba “presente” para decir, estoy aquí, en este lugar. En este espacio. Presente en conversaciones con los demás, ya sea por FaceTime, Zoom, WhatsApp o en persona. Con la mente y el cuerpo presente con mi realidad actual. Con mis pensamientos sincronizados con lo que estoy haciendo (y no en otro lugar).

c) Presente = un regalo. Ver cuál es el presente (regalo) que nos da esta situación en cada instante.

La presencia es la habilidad más importante cuando practicamos atención plena o mindfulness. Recordemos que la definición de mindfulness es:

Poner atención a las experiencias del momento presente con mente abierta, curiosidad, y habilidad de estar con lo que es, sin juzgar.  Es reconocer lo que está sucediendo mientras está sucediendo, aceptando activamente el fluir de la experiencia tal cual se está dando.

Plan de acción: Practica estar en el momento presente, tantas veces como sea necesario.

  • Practicar estar en el presente es precisamente eso, una práctica. Es constante. Puede que cueste mucho cuando estamos pasando por una crisis. Pero de eso se trata. Como cuando practicamos aprender a montar bicicleta y al principio ésta se va hacia la izquierda o hacia la derecha y nuestra tarea es mantenerla recta, centrada; lo intentamos tantas veces que al final se vuelve algo natural y podemos montar sin esfuerzo.
  • Agenda tus actividades favoritas que te ayudan a estar en el presente. Por ejemplo: pintar, tocar un instrumento musical, hacer un arreglo floral, nadar (si tienes esa fortuna durante la cuarentena), cocinar, practicar yoga, etc.
  • Recuerda que la mayoría de las actividades diarias se pueden hacer con presencia plena (con mindfulness). Lo importante es que tengas enfoque en la actividad y en el momento presente mientras lo haces. Desde preparar un café, conversar con alguien, lavar los platos, organizar tu armario, lo que sea, se puede hacer de manera consciente y con presencia.
  • Meditar es la práctica de presencia más linda, poderosa y efectiva. Además te puede ayudar mucho a elevar tu vibración, que es exactamente lo que el mundo necesita ahora (otro día hablaremos de eso). Trata de dedicarle unos minutitos a meditar, diariamente. Así sean 3. Aquí tienes mi lista de meditaciones guiadas que puedes escuchar gratis. Intenta con alguna de éstas o con las aplicaciones o con videos de YouTube o con tu plataforma favorita. Date la oportunidad si no meditas actualmente, y si ya lo haces, ¡continúa! Es el momento perfecto para establecer una rutina de meditación.

“Me puedo sentir culpable sobre el pasado o temeroso sobre el futuro, pero sólo en el presente puedo actuar. La habilidad de estar en el momento presente es un componente principal del bienestar mental”

–Abraham Maslow

Lee más sobre el Presente aquí.

3. Permitir. 

Este principio se trata de aceptar la realidad tal y como llegue. Integrar el principio de Permitir me ha costado mucho en esta época. En muchas ocasiones durante las últimas semanas, me he negado a aceptar situaciones que he tenido que vivir por el tema de la pandemia. Quería una situación diferente y “darle la bienvenida” a algo que no quería no era exactamente algo que me saliera natural.

En ocasiones podemos pensar que aceptar o permitir nos puede volver pasivos. Como si el acto de permitir nos robara de nuestra energía para cuestionar, generar cambio o buscar una situación diferente. Pero en realidad es al contrario: es a través del proceso de aceptación que podemos cambiar algo. Cuando nos enfrentamos a una situación adversa o diferente a nuestras expectativas o cuando la evadimos o negamos no podemos tomar acción frente a ésta. Es solamente cuando logramos enfrentarla y aceptarla que tenemos la opción de revisar qué necesita cambio (o no) y tomar acción. 

En este momento estoy escribiendo otro artículo titulado ‘La Fórmula del Sufrimiento’ en la que compartiré los ingredientes que nos roban nuestra felicidad y nos generan más sufrimiento. Te comparto aquí el ingrediente principal: la resistencia. Nuestro sufrimiento se genera en directa proporción con la cantidad de resistencia que le ponemos a una situación. Por ende, permitir nos ayuda a generar mayor plenitud. 

Plan de acción: Explora las áreas de tu situación actual que estás rechazando o resistiendo 

  • Durante un momento de silencio e introspección, explora las áreas que no estás aceptando y observa de qué manera podrías abrirte a cambiar tus expectativas y permitir su entrada a tu vida. Una vez aceptes y enfrentes aquello que no quieres o no te gusta, pregúntate de qué manera, puedes o deber hacer un cambio. Pide luz para que puedas a) adaptarte, b) buscar hacer los cambios que necesites o c) alejarte de esa situación. 

“Lo que niegas te somete. Lo que aceptas te transforma”

– Carl Jung

4. Perspectiva:

Quizás ya has oído hablar de un tipo de arte japonés llamado kintsugi, en el que se llenan de oro las partes rotas o quebradas de una cerámica como símbolo de lo valioso que nace a partir de lo que se rompe. Cuando una cerámica se quiebra, en lugar de tirarla a la basura, estos artistas trabajan sobre la pieza, honran las marcas que deja el tiempo y realzan su valor. Es interesante ver que una misma pieza de cerámica podría parecer basura para muchos y para otros se convierte en una nueva pieza de arte. La diferencia radica solamente en el punto de vista de cada persona…en su perspectiva. 

File:Kintugi.jpg - Wikimedia Commons

Uno de los aspectos que más ayuda a darnos una nueva perspectiva es la gratitud. En mi caso, aún 5 segundos enfocados en la gratitud de manera auténtica me cambian la vibración y hasta la manera en la que enfrento una situación. ¿Te ha pasado también? Es algo casi mágico. Dados los altos niveles de tristeza, ansiedad, duelo y enfermedad que estamos presenciando podría parecer difícil sentir gratitud por este momento. Sin embargo, nos puede ayudar muchísimo a darnos perspectiva de la situación, valorar lo que si tenemos, darle prioridad a lo más importante de la vida y a sentirnos mejor, aún en medio del torbellino de emociones. 

Recordemos la base de la neuroplasticidad: aquello en lo que nos enfocamos, crece. ¿Qué queremos que crezca en este tiempo que marcará historia? ¿Cuál es la perspectiva que quieres tomar? 

Plan de acción:

  • Revisa tu narrativa mental durante esta pandemia. Acaso te estás dejando llevar por  la queja, la comparación, la angustia, el remordimiento o la preocupación? ¿De qué manera pudes empezar a cambiar esa narrativa o esos pensamientos constantes en tu mente, poquito a poquito? 
  • Haz una práctica de gratitud.
  • Te recomiendo hacer la meditación guiada “Soy un ser magnífico… ahora mismo, tal como soy” que habla sobre el arte japonés kintsugi y te puede ayudar a recordar que tú ya eres un ser completo y magnífico tal y como eres. 

“Aléjate de vez en cuando de los temas que te preocupan, cambia de disco y deja que la mente se reorganice y adquiera una nueva perspectiva”

—  Walter Riso

5. Propósito:

El último principio de la Plenitud es propósito y he de admitir que es mi tema favorito. Durante este periodo de tiempo extraño, nuevo, incierto, sorprendente, impredecible y de escala inimaginable, ¿qué legado quieres dejar? ¿De qué manera quieres, puedes o debes alinear tu día a día con tu mayor propósito?

Mucho se está hablando sobre la manera en la que debemos aprovechar este tiempo en casa para hacer muchas cosas nuevas, aprender nuevos idiomas, cocinar recetas novedosas, tomar clases por Zoom, re-decorar la casa o crear una nueva empresa. Desde mi punto de vista todo esto es maravilloso si existe el tiempo, el espacio mental y la energía, pero el punto principal del propósito no es de hacer más y más necesariamente, sino de escoger qué en particular hacer.  El sentirnos obligados a hacer más puede ser contraproducente y llevarnos al agotamiento. 

Mi invitación es a que utilices este espacio de quietud física para explorar qué es aquello que realmente te mueve, mientras aumentas tu alegría y le ofreces tu talento al mundo.

Aquí puedes leer más sobre propósito y algunas sugerencias para que contínuamente busques alinear tu vida con tu propósito mayor. Una pregunta que te puede ayudar es: visualizando que estás en marzo del año 2030, ¿Cómo quieres recordar este momento?, ¿qué semillas quieres sembrar?, ¿qué es eso que te genera muchísima curiosidad y no puedes no hacer?, ¿de qué manera puedes dedicarle más tiempo a aquello que te trae gozo y alegría y te llena el corazón?, ¿cómo puedes poner tu talento, tus bendiciones, tu abundancia al servicio de alguien más o de muchas personas?

No te sientas mal si tu respuesta podría ser percibida como simple o “pequeña”. Lo único que importa es que seas auténtic@ y honres lo que tu ser superior está pidiendo de ti en este instante. No tienes que escribir un libro o aprender portugués o programación o salvarle la vida a mil personas. Puede que tu llamado en este momento sea cuidarte o cuidar a una persona, o asegurarte de que tu familia esté bien, o dedicarle más energía a tu trabajo actual. Puede que la vida esté pidiendo algo mucho más de ti y que este sea el momento de actuar y lanzarte a algo que antes te generaba miedo. La respuesta es sólo tuya. Solamente tienes que seguir la curiosidad y la alegría de tu corazón y tomar acción para dejar el legado que tú elijas. Es y será TU legado. 

Plan de acción: 

  • Si sientes un llamado especial a hacer algo nuevo o diferente, lánzate a hacerlo. Empieza por dar un paso pequeño y si te gusta, dedícale más tiempo. No tienes que resolverlo todo al empezar, date permiso para ir poco a poco, pasito a pasito. 
  • Dedícale tiempo a indagar y reflexionar qué te atrae, qué te genera curiosidad en la vida y por qué. 
  • Toma una hoja de papel y realiza el ejercicio de ikigai para conocerte mejor, saber cuáles son tus fortalezas y talentos y entender mejor de qué manera puedes contribuir más en el mundo. 

“Tu propia auto-realización es el mayor servicio que le puedes ofrecer al mundo”

– Ramana Maharshi

Lee más sobre propósito aquí.

Deseo que esta Gran Pausa nos permita a cada uno de nosotros a conocernos mejor y navegar algo tan incierto y sin precedentes con la mente y el corazón abierto. 

¿Cuál de los principios de Plenitud quieres poner en práctica? ¿Cuál resuena más en este momento?


8 comentarios en “Plenitud en Tiempos de Pandemia

  1. Claudia Patricia Sotello Aguilera mayo 3, 2020 — 5:36 am

    Excelente articulo!!! Debemos ponerlo en practica en estos momentos. Me hizo reflexionar mucho. Muchas gracias Carito

    Me gusta

    1. Muchas gracias por tu comentario! ♥️🙏🏻

      Me gusta

  2. Claudia, agradezco tu articulo que pienso ayuda mucho a entender este momento tan atípico que nos “tocó” vivir, desde el interior de cada una o uno.

    Me gusta

    1. Así, es, desde el interior podremos entender y navegar este momento que llegó a nuestra realidad. ¡Gracias por tu comentario!

      Me gusta

  3. Hola Caro.
    Te oí en El podcast de Conexiones,
    Me gustó mucho la manera sencilla y clara en que comunicas los temas profundos.
    Excelentes recomendaciones para que hagamos que cada día de la cuarentena cuente!!
    Muchas gracias

    Me gusta

    1. ¡Muchas gracias por tu mensaje! y sí, sigamos haciendo que la cuarentena cuente. Un abrazo.

      Me gusta

  4. Elba Angulo Rendón. septiembre 27, 2020 — 12:28 pm

    Carito repasando las reflexiones de Plenitud cada vez estoy más convencida que la abundancia está ligada con la prosperidad que expresa lo que se renueva permanentemente como la semilla. Estos temas me apasionan. Gracias por tus discernimientos.

    Me gusta

    1. ¡Gracias por tu comentario! Así es, lo que se siembra a través del pensamiento y de la acción es lo que se cosecha después. ¡Un fuerte abrazo!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close